Mauricio es uno de ellos. Su mujer viajaba sola en un tren de la compañía Iryo con destino Madrid, donde tenía prevista la llegada a las 21.30 horas. Permanece ingresada en el Reina Sofía y su evolución es favorable. Sufrió un golpe en la nuca por el que ha necesitado seis grapas, aunque no corre riesgo vital.
«Mi mujer me llamó con otro teléfono que no conocía y me dijo que había descarrilado el tren. Yo le contesté: '¿Qué me cuentas…?'. Y ya no pude hablar más con ella», relató. «Sentí impotencia y rápidamente organicé el viaje con mi hijo para venir a Córdoba». El impacto emocional, explica, ha sido profundo: «Mi mujer no lo va a superar en la vida. Ha pasado la noche con los ojos abiertos».
Mauricio ha querido destacar la ayuda recibida tras el accidente: «La gente de Adamuz ha sido maravillosa; una chica en pijama cogió a mi mujer y la trajo hasta aquí».
También entraba al hospital Luis, que afronta una de las situaciones más duras. En el accidente ha fallecido su cuñado y su hermana permanece ingresada con una rotura de cadera. «Vimos las noticias y localizamos a mi hermana por la señal del iPhone», explicó con evidente dolor. «Estoy muy jodido, no te esperas que de repente pase esto. La familia está destrozada». El hermano del fallecido se ha desplazado hasta Adamuz para conocer el protocolo de recuperación del cuerpo.
«Una noche muy dura»
Dentro del hospital, la noche ha sido especialmente intensa. María, que se encontraba ingresada por otros motivos, vivió de primera mano la llegada de los heridos más graves. «Los sanitarios llegaban como si fueran una marabunta. Una noche muy dura», ha relatado. No obstante, ha destacado la respuesta humana ante la emergencia: «La gente se ofrecía para todo: pacientes, familiares de pacientes, sanitarios… Una solidaridad enorme».
La mayoría de los familiares que entraban y salían del centro hospitalario ni siquiera tenían ánimo para comentar nada y pedían no ser molestados dadas las circunstancias.
Según los últimos datos facilitados por la Consejería de Salud y Emergencias, 43 personas siguen ingresadas, 39 de ellos adultos y 4 niños. De los adultos, 12 están en la UCI y 27 en planta. De los menores, uno se encuentra en cuidados intensivos y 3 en planta. Además, 79 personas han recibido ya el alta.