Entretanto, los forenses han comenzado a primera hora de este lunes a recopilar toda la información posible de los finados. En estos casos, la identificación se lleva a cabo mediante técnicas avanzadas como ADN, odontología forense (radiografías, empastes) y datos dentales, y la recolección de huellas dactilares y palmares mediante necropapiloscopía con tintas especiales si es posible.
En este sentido, la Guardia Civil ha abierto una oficina en la Comandancia cordobesa para que los familiares directos acudan a denunciar y a aportar muestras.
A los familiares se les pedirá entregar su perfil de ADN de parientes cercanos (padres, hijos, hermanos) y datos personales completos (descripción física, historia médica y dental, ropa que vestía) para cotejar con los restos, con el objetivo de establecer una identidad genética y física, ya que el ADN de familiares cercanos comparte marcadores genéticos útiles para la comparación, incluso sin tener una muestra directa del fallecido.
En cuanto a la investigación, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) informa que la llevará la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia plaza 2 de Montoro, que es el que se encuentra de guardia.