Un clásico que entiende el mar desde el interior
Desde sus inicios, El Puerto ha demostrado que la cocina marinera no es patrimonio exclusivo del litoral. A apenas quince minutos en coche de la capital, el restaurante ha sabido construir una propuesta sólida basada en el producto fresco de lonja, tratado con respeto y precisión, con especial protagonismo para la fritura, los pescados a la sal o a la plancha y una cuidada selección de mariscos.
Hoy son Juan Jesús y José Francisco, hijos del fundador, quienes están al frente del negocio, manteniendo intacta la esencia de la casa y reforzando su reputación como destino imprescindible para quienes buscan pescado y marisco de primer nivel en un entorno tranquilo, alejado del bullicio urbano.
Un espacio renovado con identidad propia
El Puerto cuenta con una sala amplia, elegante y luminosa, recientemente renovada para ganar en confort sin perder sobriedad. A ello se suma una terraza agradable y varios salones pensados para comidas de grupo, eventos y reuniones, siempre con una atmósfera funcional y coherente con el estilo clásico del restaurante.
Producto, técnica y memoria culinaria
La carta de El Puerto refleja fielmente la cocina mediterránea tradicional. En ella brillan boquerones, salmonetes, gambas blancas y rojas, calamares, atún, zamburiñas, almejas, carabineros, pulpo o pescados preparados a la sal. La fritura malagueña, uno de los emblemas de la casa, destaca por su limpieza y ligereza, con rebozados finos y un punto de cocción preciso.
Más allá del mar, El Puerto también cuida una selección de carnes de calidad —como el chivo lechal malagueño, el cochinillo o distintos cortes de vacuno— y platos de cuchara que conectan con la tradición local, como el gazpachuelo. No faltan clásicos como la ensaladilla rusa con atún, el ajoblanco o elaboraciones propias como el salmón marinado. Los postres, siempre caseros, varían según temporada.
Bodega y servicio, claves del reconocimiento
La experiencia se completa con una bodega bien estructurada, que combina referencias reconocidas con vinos menos habituales, pensados para acompañar tanto pescados y mariscos como carnes. El servicio, profesional y atento, refuerza una sensación de casa bien engrasada, donde todo funciona con naturalidad.
El Puerto representa una forma de entender la gastronomía malagueña basada en el producto, la técnica y la continuidad generacional. Un restaurante que ha sabido mantenerse fiel a su identidad durante más de tres décadas y que, en 2025, ha sido reconocido como el mejor por la Academia Gastronómica de Málaga.