De este modo, el turismo internacional ganó peso frente al nacional. El gasto turístico extranjero alcanzó en 2025 su máximo histórico, con un crecimiento del 11% interanual y del 71% respecto a 2019. Como novedad, la capital atrajo por primera vez a un mayor número de visitantes procedentes de Brasil y Argentina, una circunstancia que la delegada de Turismo, Almudena Maíllo, atribuye al nuevo contexto geopolítico y a la apertura de nuevas rutas aéreas.
En todo caso, el ayuntamiento asegura haber alcanzado un equilibrio entre el turista y el residente, evitando situaciones como las vividas en ciudades como Venecia, Lisboa o Ámsterdam. Madrid se sitúa por detrás de estos destinos en términos de presión turística, con una ratio de 3,17 visitantes por habitante, «una de las más bajas entre los grandes destinos urbanos europeos». A ello, la delegada añade una alta satisfacción del visitante, con una valoración global de 8,8 sobre 10, según la encuesta de percepción turística.
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