El partido estuvo igualado, con más dominio del combinado marroquí, pero sin demasiadas ocasiones de gol. La dupla Osimhen y Akor, una de las mejores durante todo el torneo, se encontró con una estrategia de Marruecos que los vigilaba muy de cerca y no pudieron brillar como en otros partidos.
Al final, el héroe fue otro exsevillista como Bono, que detuvo dos penaltis antes de que En-Nesyri anotase el definitivo para Marruecos. De este modo, Nigeria disputará el sábado el partido por el tercer puesto, en el que se medirá a Egipto, que cayó derrotada ante Senegal en la otra semifinal. Así, los dos futbolistas incluso podrían llegar a tiempo para entrar en la lista de Matías Almeyda de cara al encuentro del lunes en Elche.