Según ha apuntado el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, en declaraciones recogidas por Ep, la actividad suspendida es el verdadero dato «importante», más allá del seguimiento que su departamento ha cifrado en la mañana de esta segunda jornada de paros alrededor del 23% y los sindicatos lo elevan hasta el 85%. Para O'Mega, una de las dos organizaciones convocantes junto a SIMEGA, esto «supone un sensible incremento respecto a la primera jornada de paros a pesar de los servicios mínimos abusivos impuestos por la Consellería, que en algunos casos llegaron a alcanzar hasta el 120% de los efectivos de un día normal».
Este miércoles, algo más de un centenar de personas se manifestaron en Santiago para exigir al Ministerio que apruebe un Estatuto Marco propio para médicos y facultativos con el que puedan «negociar sus propias condiciones». Según explicó la delegada de O'Mega María Pazo Núñez, esto solucionaría el quedarse fuera de las mesas de negociación al no ser el colectivo más numeroso dentro del ámbito sanitario. «Creemos que necesitamos una representación para poder negociar directamente nuestras condiciones», defendió, añadiendo que su profesión presenta una serie de características «diferentes» a la del resto de colectivos, como es la responsabilidad.
Además de la retirada del proyecto de estatuto presentado por el Ministerio, ambos sindicatos también dirigen algunas reclamaciones a la Xunta, como el desarrollo integral del nuevo modelo de Atención Primaria en cumplimiento de los acuerdos alcanzados el pasado 25 de noviembre para desconvocar otra huelga. En esos acuerdos se fijaba la voluntariedad para hacer guardias en ese nivel asistencial de manera incentivada, incluidas las de los sábados por la mañana. Gómez Caamaño ha asegurado que «estamos haciendo los deberes».