El resto de comunidades autónomas, incluidas las socialistas Castilla-La Mancha y Asturias y Canarias, dijeron no a una propuesta que además es poco probable que prospere porque necesita la mayoría del Congreso de los Diputados para ser aprobada.
Andalucía acudió a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera y se plantó en Madrid ante la propuesta del Ministerio de Hacienda, un modelo del que ni siquiera habían sido informados.
De hecho el Gobierno de Pedro Sánchez ni siquiera había remitido a la Junta de Andalucía el detalle de su propuesta de futuro modelo de financiación y lo único que se conocía era lo que había anunciado la ministra y vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, en rueda de prensa. Se sabía la cifra que correspondería a Andalucía, 4.846 millones de euros y que, según sostiene el Gobierno es la comunidad a la que corresponde una cifra más alta. Pero poco más.
Ayer tampoco les dieron muchos más dato. Según la consejera de Hacienda andaluza, Carolina España, sólo les presentaron el mismo «power point» que habían mostrado en varias ruedas de prensa. Por eso se insistió en solicitar a la ministra que le entregue la documentación en la que se basa el cálculo del sistema y criticó las prioridades del Ministerio, que, a su juicio, evidencian una clara deslealtad institucional.
El nuevo modelo no acaba con la infrafinanciación y Andalucía tampoco piensa aceptar la ordinalidad que se propone
Montero insistía en repetir la cifra de 4.846 millones de euros, que es una cifra que, como se queja la Junta de Andalucía, tiene trampa. Porque si Andalucía es la comunidad más poblada de España, es lógico que sea la que reciba un montante mayor en función de su población. Algo que aún no se ha aclarado. Además de eso la ministra Montero ha ofrecido a las comunidades quedarse con el sistema o no ya que, según ha aclarado, es «voluntario».
¿Por qué no le gusta a la Junta el modelo que planea Montero? Sobre todo porque, según insisten está hecho a la medida de Cataluña y no acaba con la infrafinanciación que Andalucía lleva años sufriendo. Ni se terminan con las desigualdades entre comunidades.
Además el Gobierno de Juanma Moreno también rechaza cualquier modelo que limite la autonomía financiera de las comunidades autónomas. La Junta de Andalucía, que ha puesto en marcha siete rebajas fiscales en los últimos años, se niega rotundamente a volver a subir los impuestos. Y de hecho la Junta de Andalucía tiene claro que no piensa volver al Impuesto de Sucesiones y Donaciones que fue eliminado.
«Andalucía no va a aceptar «un modelo opaco, injusto y negociado al margen de las comunidades autónomas», recalcó la consejera de Hacienda. Otro de los aspectos por los que la Junta no piensa transigir es la idea de la ordinalidad, el principio que supone que las comunidades que más aportan también reciben más.
Según el PSOE, pagará en las urnas
El PSOE andaluz salió a defender el modelo de su jefa de filas y a reclamara a Juanma Moreno que priorice los intereses de Andalucía «sobre los de Feijóo y Ayuso» y «diga sí» al sistema de financiación autonómica
Mario Jiménez, portavoz socialista de Presidencia advirtió de que el presidente de la Junta «pagará en las urnas» su rechazo al nuevo modelo, que condensael proyecto político avalado con recursos de María Jesús Montero para garantizar el «futuro» de la comunidad.
Jiménez demanda al presidente de la Junta que «no haga el ridículo» rechazando la nueva financiación autonómica y provoque que Andalucía «se quede por detrás, por su incapacidad de poner por delante los intereses de los andaluces y andaluzas y no los de su partido.