La enfermería de la Monumental de Barcelona requería cubrir el puesto de cirujano jefe tras la muerte del mítico doctor Francisco Olivé. El Colegio Oficial de Médicos organizó un concurso para cubrir el puesto. La experiencia adquirida en las plazas de Lloret de Mar y San Feliú de Guixols, fue decisiva para que la plaza fuera para el doctor Jorge Olsina, que formó un equipo médico muy compacto, que le permitió resolver situaciones críticas.
No pasó mucho tiempo sin que el nuevo cirujano de la Monumental tuviera que emplearse a fondo. En la primera novillada de la temporada, a mediados de marzo, tuvo que intervenir al novillero Paco Aguilar de múltiples contusiones, y unos días después, el 18 de abril, el herido fue el diestro catalán Joaquín Bernadó. Una grave cornada en el muslo izquierdo, que el doctor Olsina y su equipo solventaron en la enfermería, con la preocupación que siguió por una fuerte contusión del nervio ciático.
En junio de aquel año, cayó herido el novillero Alfonso Galán, y a partir de ahí una trayectoria médica marcada por el buen hacer de Olsina. Nimeño II, Juan Ramos, Fernando Lozano, el subalterno José Castilla, Dávila Miura…, y hasta más de doscientas cincuenta intervenciones quirúrgicas en la enfermería del coso barcelonés. Al final de la temporada de 2005, Olsina decidió jubilarse y dejar paso a un destacado miembro de su equipo, el doctor Enrique Sierra, fallecido en 2021, que se entregó con la misma sapiencia hasta la última corrida en la plaza de la Ciudad Condal.