Los «graffitis» que cubrían la imagen de Lorca pueden provenir de «contestaciones entre diversos grupos», según ha explicado El Concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zamora, Pablo Novo Espiñeira. Con «toda seguridad» aparecieron el fin de semana, para ser localizadas en la mañana del domingo y arregladas por la tarde gracias a la colaboración del propio creador del mural, el artista Carlos Adeva. Con el objetivo de sancionar a los responsables, el ejecutivo local hace un llamamiento a la ciudadanía para que den información identificativa.
Se trata un mural con el escrito que Lorca dedicó a la capital del Duero, en una mirada a este río, durante su época estudiantil. Al ser el Mirador del Troncoso un «foco de vandalismo», la iniciativa artística era una llamada al respeto del lugar.
En cuanto a la iglesia románica, se escribió en negro «Franco asesino» e «iglesia cómplice», acompañadas estas palabras por dos letras «A» de simbología anarquista. Fue el sábado por la mañana cuando el Ayuntamiento de la ciudad recibió el aviso del Obispado de Zamora, quien ha denunciado lo acontecido a la Policía Nacional. Los destrozos se solventaron en «menos de 24 horas», ha trasladado Novo.