Según ha informado la Guardia Civil, el sentido Vigo continúa cortado en ambos carriles, aunque el desbloqueo total de la vía podría producirse a lo largo de la jornada, una vez concluyan las labores de limpieza. «Se está empezando a desbloquear la autovía y posiblemente por la tarde se restablecerá el tráfico por la A-52», han puntualizado fuentes del Instituto Armado.
Desde el colectivo de ganaderos, el portavoz de las protestas, Miguel Gómez, ha confirmado que se mantienen conversaciones para liberar completamente la autovía durante el mediodía. En declaraciones a Europa Press, ha explicado que la continuidad del corte también depende de las condiciones meteorológicas y ha insistido en que las movilizaciones no se detendrán.«Si marchamos es porque la climatología no nos acompaña. Lo valoraremos y le daremos una vuelta al tema», ha señalado.
Gómez ha avanzado además que este lunes está prevista una reunión con el presidente de la Diputación de Orense, Luis Menor, para exigir explicaciones sobre el respaldo político al acuerdo de Mercosur. Según ha indicado el portavoz, las instituciones locales y provinciales han trasladado su apoyo a las reivindicaciones del sector; y ha reclamado una posición común por parte de las administraciones. «Que se pongan de acuerdo por lo menos ellos», ha manifestado.
El corte de la A-52 se había iniciado a las 6.15 de la mañana del sábado, después de que los ganaderos advirtiesen de su intención de bloquear «arterias y vías principales» si el acuerdo salía adelante en Europa. Durante las protestas, los participantes quemaron rulos de paja y neumáticos, según la Guardia Civil. «Estamos aquí para que se nos escuche, porque estamos hartos de que las administraciones se pasen la pelota del tejado de unas a otras, porque cuando vamos a hablar con unos dicen que son competencias de los otros», enunciaba Óscar Joga, otro de los portavoces de la tractorada.
Apoyos y rechazos
Todo esto genera reacciones dispares desde la esfera política gallega: el Bloque se posiciona del lado de las reivindicaciones de parte del sector primario gallego, mientras que el PSdeG aboga por respetar el acuerdo de comercio, que ve «positivo para Galicia y para España».
Por un lado, la diputada del BNG Noa Presas ha trasladado su apoyo a las protestas contra un convenio que considera «lesivo» para el sector y para los consumidores, y ante los medios ha recordado este lunes que los nacionalistas llevaron a debate al pleno del Parlamento esta cuestión y que el PP «impidió con sus votos» el rechazo de la propuesta de Mercosur. Al final, ha instado a que este acuerdo «se paralice» y a que la Unión Europea «dé marcha atrás a esta cuestión« que, ha insistido, »va a ser muy lesiva para Galicia«.
En la orilla de enfrente se sitúan los socialistas gallegos. Su secretario xeral, José Ramón Gómez Besteiro, deposita esperanzas en las bondades que pueda traer el acuerdo en un contexto internacional protagonizado por la subida de aranceles y el cierre de mercados. En rueda de presa, ha ponderado que abre oportunidades reales para sectores clave de la economía gallega -la automoción, el textil, la química, la industria agroalimentaria- al facilitar el acceso a un mercado de millones de personas sin barreras arancelarias. Y ha reconocido que puede haber preocupaciones puntuales en el sector del vacuno, pero ha sostenido que las importaciones previstas desde Mercosur no superan el 1,5% de la producción total de este tipo de la Unión Europea.
«La clave está en cumplir con rigor los controles, aplicar las cláusulas de salvaguarda y garantizar que se exijan las mismas condiciones sanitarias y ambientales que se aplican aquí», ha sostenido, aprovechando para pedir una mayor promoción del vacuno gallego y del consumo de producto propio. Al terminar, ha considerado que el acuerdo también puede reducir costes en sectores como el lácteo, pues entiende que abaratará las materias primas y se reforzará, así, la competitividad en las explotaciones gallegas.