El portavoz de IU ha defendido el derecho de los residentes del Casco a manifestar su descontento ante un modelo turístico que, según afirma, «es exclusivamente cuantitativo». Para Fernández, no se trata de un fenómeno puntual: «No es normal que los vecinos tengan que sufrir direcciones únicas en determinados momentos. Esto responde al modelo de turismo cuantitativo que propone el gobierno, para el que es una buena noticia que cada fin de semana venga un turista más. Si este es el modelo, va a pasar muchas más veces».
Ha recordado que situaciones de colapso similares se reproducen en Semana Santa, en el Corpus y en otros puentes del año, y ha subrayado que la ordenanza de turismo y la ordenanza de vivienda de uso turístico —esta última aprobada con el apoyo de todos los grupos salvo IU— no van a frenar el problema, sino que lo pueden acentuar.
Vecinos que 'malviven' en su propio barrio
Fernández ha asegurado que a muchos residentes les resulta triste «tener que buscar en el calendario las fechas en las que saben que van a malvivir en su barrio», y ha reprochado al gobierno municipal que no esté acostumbrado a la participación ni a escuchar al vecindario. Asimismo, ha cargado contra la falta de alternativas de ocio en otros barrios de la ciudad, lo que empuja a miles de personas al Casco Histórico: «Si no llevamos nada atractivo a los barrios, todo se concentra en el Casco. Hay 25.000 personas en el Polígono cuyo único espacio de ocio es venir aquí. En el resto de barrios no hay alternativas».
Fernández ha lamentado que «en Navidad hemos decidido vender todo. Y vendemos todo al mejor postor: a las empresas que hay alrededor, las de los mercadillos. Esa es la Navidad que hay en España».
El portavoz de IU considera que el equipo de gobierno debe asumir que, si no modifica su estrategia turística, tendrá que «acostumbrarse a las protestas y hablar con los vecinos».
IU pide limitar accesos
Entre las medidas que plantea, Fernández sugiere estudiar limitaciones de acceso al Casco, tanto para vehículos privados como para grupos organizados, y valorar un refuerzo de servicios de autobús o nuevas fórmulas de movilidad. En cualquier caso, insiste en que la situación «no se solucionará» sin un cambio profundo de modelo: «Están enfrentándose a un modelo devorador de espacio. Y si no se plantea algo diferente, estas situaciones seguirán repitiéndose».