Según ha podido saber ABC, fue la propia Ranera la que comunicó su cese a la periodista Cristina Fontenla, que todavía figura como asesora técnica, para colocar en su sitio a la colaboradora de Alegría. Fontenla llevaba más de cinco años al servicio de Ranera, que alegó «una orden de la dirección del partido» para ejecutar su cese. En el entorno de la candidata socialista a la presidencia de Aragón se explica también se aduce también en privado a una pérdida de confianza en Fontenía ya que «era demasiado amiga de la exsubdirectora de comunicación del Gobierno de Javier Lambán».
La decisión ha causado cierto malestar en las filas socialistas, ya que se suma a la de dejar fuera a personas muy cercanas al expresidente aragonés de las listas electorales. Tal como reveló ABC la semana pasada, Pilar Alegría ha relegado a puestos «de relleno» a figuras como el alcalde de Cariñena o la portavoz adjunta en las Cortes y mano derecha del portavoz Fernando Sabés, Leticia Soria, que finalmente no concurrirá en las listas al otorgarle un puesto muy lejos de los que según los sondeos obtendrán escaño en las Cortes por parte del PSOE.
«Una comisaria política»
En el PSOE-Aragón hablan de Rebeca Muñoz como «una comisaria política» que «opera» junto al director de comunicación de la secretaria general, Manolo Gracia. La propia Muñoz ha llegado a descolgar el teléfono en pleno directo de programas televisivos en la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, a la que el PSOE analiza con lupa, para reprender a algunos periodistas ciertos comentarios sobre la exministra Alegría al mismo tiempo que los decían. Un seguimiento exhaustivo sobre lo que se decía de su jefa que realizaba todavía desde el despacho del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte y a sueldo de todos los españoles.