En septiembre comienza la aceleración de Carlos Sainz en su preparación física y mental con vistas al Dakar. Cada final de verano supone un análisis concienzudo de su cuerpo, su vitalidad y sus posibles achaques de la edad a través de una prueba de esfuerzo, que mide su rendimiento en watios/kilo. Hace dos años llegó a 400 watios, lo que equivale a una barbaridad de potencia con 61 años.
Durante estos años el piloto madruga (seis y media de la mañana) para hacer ejercicio en el gimnasio. Entrena la fuerza (pesas y kilos) para prevenir lesiones y dolencias en el cuello, brazos y espalda. Suele hacer spinning en la sauna y en alguna sesión ha perdido más de dos kilos. Le gusta trabajar el cardio en la bici estática o la cinta de correr.
La preparación física
de Carlos Sainz con 63 años
Carlos Sainz
Nace en Madrid el 12 de abril de 1962
Tetracampeón del Dakar
2010, 2018, 2020 y 2024
SU PLAN PARA EL CUERPO
Madrugar
Se levanta muy temprano, seis y media o siete de la mañana y suele empezar el día haciendo ejercicio.
Tiene un preparador personal desde hace catorce años.
Fuerza
Al contrario de los pilotos de la F1, cuya principal preocupación es el cuello, el madrileño se dedica a brazos, piernas, cuello, espalda....
Ahora entrena mucho más la fuerza (pesas y kilos) para prevenir lesiones y los achaques en el cuello, los brazos o la espalda. Hace pesas dos o tres días por semana.
Prueba de esfuerzo
Suele realizar dos pruebas de esfuerzo
antes del Dakar, una en septiembre/octubre
y la otra, un par de semanas antes del rally.
La prueba de esfuerzo muestra cómo se
comporta el corazón durante la actividad física.
Cardio
Le gusta trabajar el cardio en la bicicleta estática o en la cinta de correr. Suele salir al campo, en su fincade Cebreros (Ávila), tres veces por semana en la mountain bike. Recela, por el peligro, de la bici de carretera.
Sauna
Le gusta el baño de sudoración que se realiza en una construcción cerrada de madera. En su plan de entrenamiento,
suele hacer spinning en la sauna, a una temperatura de 45-50 grados. En alguna sesión ha perdido entre dos y tres kilos.
Pulso
Sainz tiene un pulso en máxima actividad mientras pilota en el Dakar de 130 a 160 pulsaciones por minuto.
Hipoxia intermitente
Con el objetivo de ganar glóbulos rojos y resistencia física, hace tiempo realiza trabajo en cámaras de hipoxia con déficit de oxígeno.
Puerta de acceso
hermética
Cabina colectiva
Oxígeno y
sala monitorizada
Compresor
Filtro aire
Depósito aire
Ventilación
Fuente: Elaboración propia
ABC / P. Sánchez - CG. Simón
La preparación física de Carlos Sainz con 63 años
Carlos Sainz
Nace en Madrid el
12 de abril de 1962
Tetracampeón
del Dakar
2010, 2018, 2020 y 2024
SU PLAN PARA EL CUERPO
Madrugar
Se levanta muy temprano, seis y media o siete de la mañana
y suele empezar el día haciendo ejercicio.
Tiene un preparador personal desde hace catorce años.
Fuerza
Al contrario de los pilotos de la F1, cuya principal preocupación
es el cuello, el madrileño se dedica a brazos, piernas, cuello,
espalda.... Ahora entrena mucho más la fuerza (pesas y kilos)
para prevenir lesiones y los achaques en el cuello, los brazos
o la espalda. Hace pesas dos o tres días por semana.
Prueba de esfuerzo
Suele realizar dos pruebas de esfuerzo antes del Dakar,
una en septiembre/octubre y la otra, un par de semanas
antes del rally.
La prueba de esfuerzo muestra cómo se comporta el corazón
durante la actividad física.
Cardio
Le gusta trabajar el cardio en la bicicleta estática o en la cinta de correr. Suele salir al campo, en su finca de Cebreros (Ávila), tres veces por semana en la mountain bike. Recela, por el peligro, de la bici de carretera.
Sauna
Le gusta el baño de sudoración que se realiza en una construcción cerrada de madera. En su plan de entrenamiento,
suele hacer spinning en la sauna, a una temperatura de 45-50 grados. En alguna sesión ha perdido entre dos y tres kilos.
Pulso
Sainz tiene un pulso en máxima actividad mientras pilota en el Dakar de 130 a 160 pulsaciones por minuto.
Hipoxia intermitente
Con el objetivo de ganar glóbulos rojos y resistencia física, hace tiempo realiza trabajo en cámaras de hipoxia con déficit de oxígeno.
Puerta de acceso
hermética
Cabina colectiva
Oxígeno y sala monitorizada
Compresor
Ventilación
Filtro aire
Depósito aire
Fuente: Elaboración propia ABC / P. Sánchez - CG. Simón
«Carlos registra todos sus movimientos en el Garmin y si le dedica tiempo al golf y menos al entrenamiento físico, yo me entero», dice en broma Iván Rodríguez, uno de sus preparadores.
La novedad en los planes de Sainz respecto a sus últimas comparecencias en el Dakar es el impulso que han proporcionado sus entrenadores a la hipoxia normobárica intermitente (HNI), un sistema de déficit de oxígeno que estimula el flujo sanguíneo en el cerebro, facilita el establecimiento de conexiones neuronales y aumenta la producción de glóbulos rojos.
La hipoxia estuvo ligada durante años a los deportes de resistencia, al tratarse de una técnica de entrenamiento que simula la falta de oxígeno (en altitud) para mejorar el rendimiento, aumentando la capacidad del cuerpo para transportar y usar oxígeno y beneficiar la resistencia, el metabolismo y la recuperación.
«En el caso de Carlos lo utilizamos para que su rendimiento mejore a nivel físico, pero sobre todo a nivel mental -explica Iván Rodríguez-. Esto le va a hacer pensar y reaccionar con más lucidez. Va a adquirir más resistencia cuando tiene que estar sentado cuatro o cinco horas al día en el coche y le van a llegar con más facilidad las sales y la glucosa, sin tener que moverse del asiento«.
«La hipoxia intermitente le va a hacer pensar y reaccionar con más lucidez»
Iván Rodríguez
Entrenador de Carlos Sainz
Como atleta de élite a los 63 años, tenemos a Carlos Sainz con cuatro sesiones de hipoxia normobárica intermitente a la semana: una o dos pedaleando encima de la bicicleta estática con esa sensación tan conocida de los ciclistas de falta de aire y ahogo, y dos o tres sesiones semanales en posición horizontal, tumbado y sin movimiento, haciendo acopio de oxígeno enriquecido.
Un día a día metódico y casi puntilloso, salvo que el golf se interponga. Por las mañanas trabajo de fuerza, bici o bici-sauna y por la tarde, sesiones de hipoxia intermitente entre treinta y cuarenta minutos.
«La hipoxia va fenomenal para una persona de 63 años -cuenta su entrenador-. Las concentraciones en altitud pueden llegar a ser negativas para la salud, pero un tiempo al día con hipoxia es suficiente. Va a favorecer la transmisión cerebral y te hace pensar mejor. En competiciones tan largas como el Dakar, en el coche, con la ropa, el cinturón, se puede caer en la deshidratación. Llega menos sangre a la cabeza. Con la hipoxia mejoras a nivel físico y mental».
«En el Dakar no se suele dormir demasiado y la creatina facilita el descanso en esa falta de sueño»
Iván Rodríguez
Entrenador de Carlos Sainz
En busca de sus límites como aspirante al Dakar, hace un par de semanas Carlos Sainz ha empezado a tomar creatina con 63 años. Un compuesto natural producido por el cuerpo a partir de aminoácidos que suministra energía rápida en actividades de alta intensidad. La creatina mejora el rendimiento deportivo, la masa muscular y ofrece beneficios cognitivos.
«Buscamos beneficios para la energía mental -comenta Iván Rodríguez-. En el Dakar no se suele dormir demasiado y esto facilita el descanso en esa falta de sueño». Según los estudios en los que se basan los preparadores del piloto, la creatina «es posiblemente el mejor suplemento para evitar el deterioro producido por la edad por la combinación de beneficios que ofrece«.
Según la documentación de Xinergia Top, la creatina «reduce el crecimiento tumoral (aproximadamente un 30%) debido a una atenuación de la acidosis, inflamación y estrés oxidativo, tiene un efecto antinflamatorio, antioxidante y fortalecedor del sistema inmune, provoca mejoras en el procesamiento cognitivo y se relacionada con mecanismos neuroprotectores».
Con este plan de trabajo y la tarea de tomar creatina todos los días durante su concurso en el rally del desierto, Sainz viaja a Arabia Saudí en busca del quinto entorchado en el Dakar.