Marguerite Duras subrayó también la ruptura con el modelo tradicional de mujer que suponía la conducta de Bardot, encajándola en un existencialismo sin esencia, puro acto de deseo sin trascendencia. Jean Cocteau apuntó que Brigitte era la expresión de un magnetismo que atraía a los idólatras en un tiempo sin dioses.
Louis Malle afirmó que tenía tres personalidades: la física, la de actriz y el mito erótico, la fuente de sus problemas. No en vano intentó suicidarse al menos en cuatro ocasiones, el mismo número de maridos con los que contrajo matrimonio. Fue, sin duda, una rompecorazones como descubrieron Trintignant y Gainsbourg, dos de sus ilustres amantes. Dylan, enamorado platónicamente, compuso una canción inspirada por ella.
Godard, con el que Bardot trabajó en 'Le mepris', aseguró que la actriz generaba dos problemas: hacer que llevara la falda por debajo de las rodillas y reducir su frondoso moño en el pelo, dos cosas a las que se negó.
Icono erótico de mi adolescencia en la España donde funcionaba la censura y el desnudo estaba prohibido, la película 'Y Dios creó la mujer' de Roger Vadim, su primer esposo, tuvo que esperar a 1971 para ser estrenada en nuestro país, quince años después de su rodaje. Tal vez porque en la primera secuencia aparece sin ropa tomando el sol en una terraza. La recuerdo junto a Claudia Cardinale en el paseo del Espolón de Burgos en 1970, donde habían ido a rodar una película de serie B.
Sartre veían en ella un acontecimiento filosófico y cultural al trascender de estrella de cine a cuerpo convertido en libertad. Era la materialización de su concepto de «ser-en-sí», alguien que existe sin conciencia, sin posibilidad de cambio y sin fisuras, con la naturalidad de una piedra. Dicho con otras palabras, un ser sin esencia, pura existencia que se agota en el espejo del deseo.
Mas allá de sus ideas políticas cercanas a Le Pen, su amor a los animales, su rebeldía innata y su desprecio a las apariencias, o tal vez por todo ello, Bardot fue mucho más que una actriz y un símbolo erótico. Fue un reto intelectual y un enigma filosófico. Una mujer que nos hizo soñar y cuya desaparición genera un vacío irreparable. Ella dijo que la belleza es una forma de inteligencia y, por eso, sobrevivirá mientras alguien vea sus películas.