El ministro Torres se desligó el pasado martes de cualquier tipo de vinculación con la trama de supuesta corrupción que involucra a José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. Tras la publicación del informe de la UCO en el que se investigaban las comunicaciones entre Torres y García, el ministro afirmó que este le exonera porque no habla «de pisos ni prostitutas», a pesar de los mensajes con el ex asesor ministerial.
Los de Abascal han analizado el informe de la UCO y las cuatro comparecencias en sede parlamentaria (tres en el Senado y una en el Congreso) de Torres. Tras ello, han llegan a la conclusión que el análisis de la Guardia Civil «ofrece evidencias probatorias que contradicen radicalmente sus intervenciones» y que el ministro «mintió sobre su relación con Víctor de Aldama, investigado en el Tribunal Supremo junto con el ex ministro Ábalos y Koldo García Izaguirre y por el caso Hidrocarburos en la Audiencia Nacional, y también en relación con el socio de Aldama en la trama Hidrocarburos, Ignacio Diaz Tapia».
En relación con la contratación de material sanitario en Canarias, según comunica Vox, «el ministro negó su intervención en la gestión de pagos y propuestas de negocio, cuando la UCO constata como tuvo una participación muy activa e interesada en el éxito del negocio de esta trama». A razón de ello, los de Abascal solicitan la declaración del Torres, Aldama y Tapia, «además de la oportuna constatación documental».
Tras las pesquisas de la Guardia Civil sobre Torres, se ha podido demostrar que el expresidente canario mintió en tres ocasiones en sede parlamentaria: dos en la comisión del Senado, acerca de su relación con Aldama y García, y una en la del Parlamento de Canarias, sobre si conocía a Ana María Pérez, directora de Recursos Económicos del Servicio Canario de Salud.