También amenazó con revocar «millones» de visados concedidos durante el gobierno de su predecesor, Joe Biden, y con «expulsar a cualquiera que no sea un activo neto para Estados Unidos».
Trump añadió que pondrá fin a todas las prestaciones y subsidios federales para quienes no sean ciudadanos estadounidenses, y que deportará a cualquier extranjero que represente un riesgo para la seguridad o que «no sea compatible con la civilización occidental». Su airada publicación, que terminaba deseando a los estadounidenses un feliz Día de Acción de Gracias, marca una nueva escalada en las políticas antimigratorias de su segundo mandato, caracterizado por una campaña de deportaciones masivas.
«Estos objetivos se perseguirán con el fin de lograr una reducción significativa de las poblaciones ilegales y problemáticas», añadió Trump este jueves. «Solo la inmigración inversa puede resolver completamente esta situación», clamó.