Un golazo en el que el zaguero colchonero se acordó de toda la gente que ha estado a su lado cuando no han venido tan bien dadas. Al ser preguntado con qué remató el balón de Griezmann además de con el alma, Giménez lo tuvo claro: «Con mis hijos. En ese momento pensé en ellos, en la fuerza que me dan día a día. En mi esposa que me apoya y siempre me ayuda para que llegue de la mejor manera a los partidos. Fue un gol de todos mis seres queridos y de la gente que nunca ha dejado de creer en mí».
«Sabía que ellos a balón parado no me podían aguantar el salto porque yo venía lanzado. Griezmann puso un centro espectacular y lo único que hice fue poner la cabeza», añadió el uruguayo que reniega del top 8 con el clásico 'partido a partido', aunque se permite el lujo de mirar hacia arriba. «Era un partido duro que necesitábamos ganar y ganarlo nos permite creer que podemos clasificarnos directamente», sentenció.
Por su parte, Simeone se congratuló por el hecho de que fuera Giménez el autor del «golazo» de la victoria. «Es un luchador, un trabajador, un chico con mucha humildad y mucha conciencia de lo que importante que es nuestro equipo. Lo necesitamos, es uno de nuestros capitanes. Nos pone muy contentos que haya tenido la oportunidad de hacer un golazo como el que hizo».
«Este gol nos da fe para seguir trabajando y confiando, para creer en lo que tenemos, que es muy bueno», aseguró el técnico argentino que vio en el campo el plan de partido que había ideado para anular al Inter. «Teníamos un plan y era jugar un partido largo, de mucho trabajo en el inicio, como se vio, con mucha gente para recuperar y aprovechar un contragolpe. En el segundo tiempo, apostar por la gente que teníamos esperando para que nos diera el empuje final como apareció».