Fue después de comprobar que el temporal había descargado con especial virulencia en Nerva, donde una tromba de agua provocó el desbordamiento del barranco de Santa María. Aunque la rápida actuación de los servicios de emergencia y los vecinos evitó daños mayores, el suceso trajo a la memoria las graves inundaciones sufridas en el municipio en 2019.
El incidente se produjo a primera hora de la tarde cuando el barranco de Santa María, que cruza el municipio de forma subterránea, ya acumulaba una gran cantidad de agua en su cabecera. La fuerte tromba arrastró troncos, ramas y otros restos vegetales que han ido taponando pequeños puentes y presas a lo largo del cauce, hasta que finalmente ha colapsado, provocando el desbordamiento a la altura de la barriada del Pozo Bebé, en la zona norte de la localidad.
Inmediatamente se formaron avenidas de agua que recorrieron varias calles del pueblo. La Policía Local y los servicios de obras del Ayuntamiento reaccionaron con rapidez, abriendo canalizaciones y arquetas para facilitar la evacuación del agua, contando además con la colaboración de los propios vecinos. Gracias a esta rápida respuesta, los daños fueron limitados.
La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias explicó a través de la mencionada red social que «la situación operativa 1 se refiere a emergencias que pueden controlarse mediante el empleo de medios y recursos ordinarios disponibles en la Junta de Andalucía o con apoyos puntuales de recursos cuya movilización requiera de una coordinación específica por los órganos centrales del sistema nacional de protección civil».
El temporal parte la carretera de El Castillo de las Guardas
Mientras esté activa esta alerta, se recomienda precaución y no realizar desplazamientos a menos que sea necesario. Ese mismo aviso afectó a la provincia de Sevilla que ayer vivió momentos complicados. Las fuertes lluvias provocaron el derrumbe de una parte de la carretera A-476 que une los municipios de La Mina y El Castillo de las Guardas. Eso obligó a cartar completamente la circulación después de que un tramo de la vía colapsara.
Por suerte, no hubo que lamentar daños personales, aunque el derrumbe provocó un hundimiento, con un corte vertical de varios metros que dejó partida en dos la carretera. En el lugar trabajaron agentes de la Guardia Civil y operarios de mantenimiento, que acordonaron la zona y desviaron el tráfico.
Pequeños tornados en Córdoba
En la provincia de Córdoba se llegaron a registrar hasta 60 litros por metro cuadrado, lo que anegó algunas vías, aunque sin daños. La inestabilidad atmosférica extrema de la borrasca Claudia dejó, además de percipitaciones significativas, fenómenos poco comunes en esta zona como pequeños tornados o tubas, que fueron vistos en varios puntos de la provincia, como Pedro Abad o La Carlota.
Las tubas son pequeños vórtices de aire que se desarrollan dentro de las nubes de tormenta. Aunque suelen ser más pequeñas que los tornados, pueden ser igualmente peligrosas. Se producen cuando el aire ascendente en una tormenta comienza a girar debido a un cambio en la dirección o velocidad del viento. Si este giro se intensifica, se puede formar una tuba, que en algunos casos puede llegar a tocar el suelo.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantuvo activo el aviso amarillo en la campiña, Sierra y Pedroches, y la Subbética por fuertes precipitaciones (se pueden llegar a acumular hasta 40 litros por metro cuadrado en algunos puntos) y vientos con rachas que pueden alcanzar hasta los 70 kilómetros por hora.