Un porcentaje que, casi con total seguridad, aumentará hoy cuando los azulgranas reciban al Girona en Montjuic (16.15 horas, Dazn). Con las bajas confirmadas de Lewandowski, Ferran, Raphinha, Dani Olmo, Joan García, Gavi y Ter Stegen, además de las delicadas situaciones de Lamine Yamal y Fermín, ambos entre algodones en las últimas semanas, todo apunta a que será el centrocampista, como con España, el encargado de hacer carburar al conjunto catalán.
Flick, en la previa del duelo, fue preguntado por la carga de minutos que su pupilo ha acumulado en los primeros meses de competición. «Tanto él como De Jong han tenido unos días libres más que el resto. Pedri no ha podido descansar tanto pero está a un buen nivel. Les cuidaremos. Son jugadores top mundial y es normal que acumulen más minutos», aseguró el alemán.
Ahora todo son vítores y halagos para Pedri pero, cabe recordar, que hace poco más de un año su talento no brillaba con tanta intensidad. Mientras que De la Fuente siempre insistía en colocarle como mediapunta en un 4-2-3-1, en el Barcelona de Xavi reinaba un intenso debate sobre cuál era su posición ideal. Nunca hubo consenso y, entre lesión y lesión, transitó desde la de pivote hasta la de interior derecho e izquierdo. En la pasada Eurocopa fue el hombre más adelantado del mediocampo junto con Fabián y Rodri y siempre dio la sensación de que era la pieza más irregular. Fue la lesión provocada por Toni Kroos en los cuartos de final ante Alemania la que acabó con el debate, pues desde ese momento sería un excepcional Dani Olmo el que ocuparía su plaza. Y entonces, llegó Hansi Flick.
La llegada del alemán al banquillo azulgrana abrió los ojos al mundo y destapó a un brutal futbolista. Con una buena preparación física, los percances desaparecieron por completo (no se pierde una cita desde enero de este mismo año) y se convirtió en una apisonadora tanto técnica como física. De hecho, fue el que más metros corrió en la última Liga (354.520), el que más balones recuperó (211) y el que más robó en campo rival (98). Tal fue su nivel que a De la Fuente no le quedó más remedio que emular a su homólogo teutón y situarle como mediocentro, aunque las bajas de Rodri primero y Fabián después hicieron la apuesta casi obligada.
De hecho, Flick, con los números en la mano, lo utiliza mucho más que el seleccionador nacional, que le ha liberado del 21% de los minutos desde que está bajo su mando. El alemán, mientras, sólo un 3,77%, sustituido esta campaña solo ante Valencia (minuto 81), Getafe (76) y PSG (79). Pese a todo, el riojano es consciente de que el canario es indispensable y, ante Bulgaria, fue junto a Unai Simón, Pedro Porro, Zubimendi y Merino el único en repetir titularidad. Hoy, ante el Girona, la historia se repetirá. No hay descanso para el futbolista innegociable.