Desde que en 1996 Rafael Gómez comenzara la construcción de cinco campos de juego en el Arenal de la Fuensanta, por el Camino de Carbonell y junto al río, todo han sido maquetas, infografías y buenas intenciones, pero ninguna ha cuajado en tres décadas en las que la entidad cordobesista ha militad durante largos años en el fútbol profesional.
Casi como los 'ojos del Guadiana' es un tema recurrente que aparece y desaparece y en esta última etapa de Infinity y el CEO blanquiverde Antonio Fernández Monterrrubio junto al gobierno de Bellido los intentos por plasmar una ubicación se han retomado con profusión pero, por el momento, sin éxito.
Según ha podido constatar ABC, dos han sido los emplazamientos que del verano para acá se han puesto sobre la mesa con desigual juego pero idéntico final. Por un lado, los suelos de ampliación del Campus de Rabanales -en suelo no urbanizable- que en su día sirvieron para proyectar el recinto ferial de la ciudad con una idea del arquitecto Manuel González Fustegueras. Se trata de 166.000 metros cuadrados entre el parque tecnológico y el campus, a pocos metros del apeadero de Renfe -por donde pasa el AVE- y conformando una larga franja de norte a sur que siempre ha estado bajo el radar de esta aspiración.
De hecho, el Ayuntamiento presidido por la a socialista Isabel Ambrosio y el comunista Pedro García ya ofrecieron entonces a Carlos González este lugar cuando se cerraron en banda a que fuera el Parque del Canal -hoy convertido en una de las nuevas zonas verdes de la ciudad-.
La segunda opción descartada
El Córdoba CF ve Rabanales como la mejor opción para lo que son las necesidades que maneja en su proyecto básico ahora mismo: varios campos de fútbol, instalaciones para vestuarios, formación y alojamiento para unos setenta jugadores canteranos que no son de Córdoba. A todo ello, la entidad blanquiverde, según ha podido saber ABC, ve con muy buenos ojos la conectividad de la zona con el Cercanías que transporta a diario a miles de universitarios con numerosas frecuencias -cuando no hay problemas y retrasos-. También la posibilidad de una mayor edificabilidad -sin niveles de protección añadidos- y la cercanía con El Arcángel para el primer equipo.
La respuesta del gobierno de Bellido no ha sido la esperada. El Ayuntamiento maneja estos terrenos para otros fines más de corte empresarial a los que, por el momento, da mayor prioridad. De ahí que tras la negativa la Gerencia de Urbanismo pusieran en la mesa del Córdoba otra posibilidad al otro lado de la ciudad, en la parte en la que se está concentrando el crecimiento residencial.
Según la información que maneja ABC se trataría de unos suelos privados en torno al antiguo Matadero de Iccosa -en situación de abandono- y la zona de la Hacienda de la Albaida, bajo el eje de la Carretera de Trassierra. A este ofrecimiento el club ha dicho 'no' de momento. Unos suelos con ciertas cautelas arqueológicas como la proximidad de los restos de la almunia de Turruñuelos, y otras servidumbres como el plan especial de Medina Azahara, que para la edificabilidad en altura -uno de los objetivos de la entidad- fija unas limitaciones que afectarían al objetivo de la propia entidad blanquiverde. Tampoco con un planeamiento avanzado desde su condición de suelo no urbanizable en el Plan General.
Curiosamente en la primera etapa de Infinity bajo la dirección de Javier González Calvo, los blanquiverdes sacaron a la palestra en 2021 un proyecto del estudio de Luis Giménez Soldevilla en unos suelos situados al lado de la Hacienda de la Albaida -propiedad del empresario Antonio Carrión Fernández, recientemente fallecido- sobre los que finalmente no hubo avances. Eran también unos terrenos privados. Luego en 2023 se volvió a hablar de la zona de Levante.
Pese a estos dos 'remates' fallidos por el momento, ambas partes se van a volver a ver las caras para buscar un nuevo emplazamiento. Y es que el Córdoba CF ha fijado como uno de sus prioridades la Ciudad Deportiva, casi por delante, ahora mismo que terminar el estadio en la parte de Tribuna y pensar en otros usos y ampliaciones sobre la parcela que ocupa El Arcángel. Ya dijo en su momento el propio Monterrubio que el estadio era un proyecto (se estimó en 2023 un coste de 120 millones) a largo plazo para la propiedad bareiní del club. Sin embargo, el capítulo de un lugar de entrenamiento para el primer equipo y las diversas categorías inferiores o el equipo femenino está subrayado en la agenda blanquiverde como una actuación más a corto y medio plazo.
Una vez que el estadio está regularizado jurídicamente y la Gerencia de Urbanismo está terminando de encarar el inicio de las obras de cerramiento de la fachada de Preferencia y Fondo Sur -pendiente del atasco con un informe negativo de la Intervención, como ya avanzó ABC Córdoba-, las intenciones del Córdoba CF son ir mejorando poco a poco la confortabilidad y el usufructo del recinto ribereño, dado que no deja de ser una importante fuente de ingresos para las cuentas del límite salarial.
Reforma final del Arcángel
Mientras trabaja en esa vertiente sin llegar a lanzarse a la reforma final del Arcángel -con unos trámites urbanísticos más largos- pone sus ojos en el proyecto de la Ciudad Deportiva que podría ser más factible y tener un impacto muy importante sobre la cantera y la profesionalización del club de puertas para adentro.
Durante estos treinta años la Ciudad Deportiva ha pasado por innumerables posibles ubicaciones. A la primigenia junto al río Guadalquivir (en zona inundable actualmente), le han seguido los propios suelos al otro lado de la A-4 en el meandro donde en tiempos se proyectara la Ciudad del Ocio; del plan especial Rabanales 2 (calificado en el PGOU como sistema general/equipamiento); una parcela en el Parque del Canal (en época de Carlos González y el PP en el Ayuntamiento); Levante (Jesús León); el polígono de Las Quemadas (con acuerdo del Pleno para la ocasión de una parcela en esa zona cuando la entidad estaba bajo el control de Prasa); suelos en la A-45 a la altura del Lobatón; ofrecimientos desde Encinarejo, Almodóvar del Río...